España necesita más de 72.000 enfermeras en los hospitales para garantizar una atención segura al paciente

05 febrero 2019
Solamente en nuestros hospitales necesitamos más de 72.000 enfermeras

Cada enfermera que trabaja en los hospitales de nuestro país atiende a más del triple de pacientes de lo que todos los estudios y análisis concluyen que es la ratio segura, por lo que hay más riesgos y posibles complicaciones para el paciente.

Los hospitales de la sanidad pública española necesitan más de 72.000 enfermeras y enfermeros para equipararnos, al menos, a la media de los países de nuestro entorno, y acabar con la sobrecarga de trabajo que sufren estos profesionales y que pone en serio riesgo la seguridad del paciente.

En el estudio de SATSE “Análisis de la situación de los enfermeros, enfermeras, matronas y fisioterapeutas en los centros sanitarios del país”, realizado por un grupo de profesionales y expertos del sector sanitario, se concluye que en España se necesitan, como mínimo, 87.890 enfermeras y enfermeros en el sistema sanitario público, de los que 72.376 corresponden a la Atención Especializada.

Además de en la falta de profesionales, el estudio pone el acento en que las enfermeras y enfermeros que trabajan en los hospitales de nuestro país sufren un exceso de cargas de trabajo que repercute negativamente en la atención al paciente y también en la seguridad y salud de los propios profesionales.

Tras realizar un detallado análisis de las plantillas existentes en los diferentes servicios de salud, el estudio constata que un enfermero o enfermera tiene a su cargo cada día a más de 15 pacientes hospitalizados y hasta 5 pacientes si se trata de una unidad de cuidados intensivos. Esta media aumenta hasta más de 20 pacientes en algunos centros, turnos y días.

Una situación que dista mucho de lo que acreditan diferentes estudios cientificos nacionales e internacionales que afirman que la ratio segura y adecuada es de 6-8 pacientes por cada enfermera o enfermero como máximo, ya que si se aumenta esta ratio los riesgos y complicaciones para el paciente también lo hacen.

Así, cuando la ratio se sitúa en torno a 10 pacientes por enfermera, el riesgo de mortalidad puede aumentar 1,37 veces en comparación con una asignación menor de pacientes por cada enfermera. Por contra, por cada incremento de un 10 por ciento en el número de enfermeras en unidades de hospitalización general, disminuye en un 7 por ciento la probabilidad de que muera un paciente hospitalizado.

SATSE recalca que esta escasez de profesionales se suma a las difíciles condiciones laborales que tienen las enfermeras y enfermeros de Atención Especializada, como el trabajo a turnos y nocturno o en fines de semana y festivos, la rotación por unidades y servicios o la falta de sustituciones, entre otras, mientras que su salario base es de unos 1.000 euros al mes.

Son profesionales, recuerda el Sindicato, que, en su día a día, tienen que atender a pacientes con todo tipo de patologías y necesidades de cuidados  y atención, lo que requiere de ellos una “sobrecapacidad” de adaptación a un entorno laboral muy complejo y cambiante.

Además de ofrecer los cuidados que cada paciente requiere en cada momento, las enfermeras y enfermeros que trabajan en los hospitales de nuestro país valoran, diagnostican y abordan todo tipo de  situaciones, ayudan al paciente a cumplir su tratamiento, contribuyen a garantizar la seguridad y el proceso asistencial  y facilitan a la persona el proceso de adaptación y afrontamiento de su patología, sin olvidar la permanente educación sanitaria que realizan, así como su empeño de no deshumanizar la atención, algo que realizan de manera natural e improvisada.