Más de 200 medicamentos peligrosos ponen en riesgo la salud de las enfermeras y enfermeros

17 noviembre 2020
Enfermera manipula un medicamento peligroso

Las enfermeras y enfermeros que utilizan fármacos peligrosos en los centros sanitarios, sociosanitarios y en los domicilios de los pacientes sufren graves riesgos para su salud como poder desarrollar algún tipo de cáncer.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado que las enfermeras y enfermeros siguen usando y manipulando más de 200 medicamentos peligrosos cuando está constatado por distintos estudios que aquellos profesionales que manejan este tipo de fármacos sufren graves riesgos para su salud como poder desarrollar algún tipo de cáncer o, en caso de embarazo, malformaciones fetales o abortos.

Según la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo (EU-OSHA), se estima que en Europa hay más de 12,7 millones de profesionales sanitarios  potencialmente expuestos a medicamentos peligrosos, de los que 7,3 millones son enfermeras y enfermeros. Además, la exposición laboral a estos medicamentos ha provocado 1.467 muertes de profesionales.

Aunque la propia Unión Europea reconoce que los medicamentos peligrosos representan el factor de riesgo químico más importante en el ámbito sanitario, no existe a nivel europeo y tampoco en nuestro país una legislación que aborde específicamente los importantes riesgos que supone para los profesionales sanitarios la exposición continuada a este tipo de fármacos en su desempeño laboral, afirma.

Ante esta realidad, SATSE reclama que se apruebe, tanto a nivel europeo como estatal, una norma que asegure la protección de los profesionales sanitarios que utilizan y manipulan este tipo de medicamentos, especialmente las enfermeras y enfermeros encargados de su preparación y administración, al haberse constatado que los riesgos para su salud son cada vez mayores.

En este sentido, la organización sindical subraya que la utilización de medicamentos peligrosos, no solo antitumorales sino otros de uso muy frecuente, no ha parado de crecer en los últimos años, con el consiguiente riesgo para los profesionales sanitarios que los manipulan en los centros sanitarios, sociosanitarios y en los domicilios y también para los propios pacientes.

Además de una legislación específica, el Sindicato considera esencial que estos medicamentos peligrosos vengan etiquetados de una forma homogénea y fácilmente reconocible en toda Europa por los profesionales para que en el momento en que se visualice el etiquetado correspondiente sepan las medidas de protección y los equipos de protección individual que deben usar para poderlo manejarlos de una forma segura.

Otra actuación preventiva fundamental, apunta la organización sindical, es que la producción y la utilización de este tipo de fármacos se lleve a cabo en los denominados ‘sistemas cerrados’, por lo que exige que se cuente con los mismos en todos los centros de trabajo y que se impongan sanciones en aquellos que no lo cumplan.

El Observatorio de Salud Laboral, impulsado por el Sindicato de Enfermería y el CGE, ya denunció a través de un estudio que sólo en el 47,2 por ciento de los centros sanitarios de nuestro país existe un protocolo que obligue a la utilización de un sistema cerrado de preparación y administración de medicamentos peligrosos.

Asimismo, al Ministerio de Sanidad se pide desde SATSE un estudio sobre la situación actual de los centros sanitarios y sociosanitarios españoles en materia de protección a los profesionales y pacientes; el desarrollo de una guía nacional en materia de protección a trabajadores y pacientes que complemente la legislación; campañas de información y sensibilización en los centros, y suficientes recursos de inspección para asegurar el cumplimiento de las medidas adoptadas.