Diana Luque: “Todavía se puede y se debe hacer mucho más para fomentar la lactancia materna”

14 junio 2019

El banco de leche materno de la gerencia sanitaria de Compostela es el primero en España certificado por la Norma UNE 170003 de gestión de riesgos para la seguridad del donante. En su tercer año de funcionamiento, el centro ha alcanzado la cifra de 205 donantes y hasta ahora ha podido abastecer a más de 245 bebés prematuros y enfermos de A Coruña y Ferrol, además de Santiago. Asimismo, ayuda a las madres de los bebés receptores a lograr dar de mamar a sus hijos con el apoyo de la Unidad de Lactancia Materna.

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Diana Luque es matrona en el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, y desarrolla su trabajo dentro del Banco de Leche y como responsable de los talleres de lactancia diarios que se ofrecen en el CHUS. Además es secretaria de la Asociación Gallega de Matronas y asesora en lactancia materna. Desde que era tan sólo estudiante de segundo curso de Enfermería, Diana Luque Indiano supo que quería ser matrona. Lo que motivó esa decisión fue precisamente la visión de un parto; después la idea de ayudar a traer una vida a este mundo fue lo que hizo que se “enamorase de la profesión”, por eso, en cuanto acabó enfermería no lo dudó y comenzó el EIR de especialista de Enfermería Obstétrico-Ginecológica (matronas).  

 

Desde hace dos años desarrolla su trabajo como matrona dentro del Banco de Leche de Santiago, situado en la unidad de neonatología del Hospital Clínico, un trabajo muy enriquecedor por el hecho de poder acompañar a las mujeres en una de las etapas de la vida en la que pueden sentirse más vulnerables. Tener una mano amiga que te comprenda, y además sepa cómo ayudarte resulta de vital importancia. Pero si además, esa profesional derrocha la pasión que Diana Luque transmite en su trabajo y por su profesión el cóctel es perfecto. Y así lo viven las madres que acuden a las pocas horas de haber tenido a su hijo a los talleres que esta matrona ofrece diariamente en la unidad de obstetricia del clínico. Llegan con un bebé entre sus brazos y miles de dudas en la mochila. Muchas de ellas se disipan en este taller en el que se sienten tranquilas, comprendidas y relajadas para dar esos primeros pasos de vida junto a sus bebés. Cómo hacer para que el bebé se amarre bien al pecho, cuántas tomas darle, saber si estará o no saciado...cuestiones que contestadas profesionalmente, y acompañadas de algún “truquillo”, la experiencia, propiciarán un ambiente más encaminado a la lactancia materna. Uno de los objetivos de estos talleres. “Por supuesto considero que se puede y se debe fomentar mucho más la lactancia materna. El trabajo más indispensable es en los centros de Atención Primaria, pero también a nivel educativo desde el colegio y los institutos”, señala. 

No cabe duda de que la lactancia materna es una de sus banderas, y la ondea con orgullo. Además de considerarlo como una necesidad básica de los recién nacidos, sobretodo en un momento en el que advierte que los bebés prematuros ya no son una excepción. El retraso en la edad de gestación -que el Instituto Galego de Estadística sitúa en Galicia en torno a los 35 y 39 años como edad más habitual en el que la mujer tiene hijos-, las incontables técnicas de reproducción asistida como la fecundación in vitro y factores de riesgo tales como el tabaquismo o una nutrición inadecuada por parte de la gestante han disparado en los últimos años el número de partos prematuros y de bebés nacidos antes de las 40 semanas reglamentarias y que por lo tanto cuentan con un peso sensiblemente inferior a la media. 

La creación de los bancos de leche se ha favorecido, precisamente, para que ese alimento pueda contribuir a mitigar algunas de las consecuencias que vienen asociadas a la prematuridad de un bebé. Pero además, debe contar con un equipo multidisciplinar especializado como el que trabaja en el Hospital Clínico de Santiago. En él trabajan coordinados por una neonatóloga, una matrona y tres Tcaes. Un equipo que trabaja unido con un objetivo común, apoyar la lactancia materna 

Cuando una madre decide hacerse donante se le hace una entrevista para comprobar que se trata de una mujer sana, con excedente de leche y sin criterios para descartarla.  En este sentido Diana Luque señala orgullosa que “el perfil de la donante suele ser el de una mujer altruista y voluntariosa, con un alto nivel de estudios y concienciada con la importancia de lo que está haciendo con este acto”. 

Es el caso de Yolanda Vázquez, la donante número 200 del Banco de Leche de Santiago, que reconoce que desde conoció la existencia del Banco de leche le pareció una buena forma de ayudar a otros bebés y otras madres. “ya soy donante de sangre y órganos, ¿Por qué no también de leche?. Además es realmente sencillo y te dan todas las facilidades”, explica.  

Este modelo de banco permite disponer de leche humana en cualquier momento para iniciar la alimentación trófica a todos los niño/as enfermas o prematuros, a la espera de que sus madres les puedan dar su propia leche. “Las donantes llevan una vez al mes la leche congelada hasta el hospital donde se recepciona, identifica y almacena hasta tres meses. El siguiente paso es su pasteurización, que elimina los agentes infecciosos potencialmente transmisibles, y se hace con técnica estéril para evitar su contaminación, y vuelta a congelar a menos 20º. De manera que la propia pasteurización le da otros tres meses de vida”, explica la matrona, Diana Luque. Después desde Complexo Hospitalario Universitario de Santiago se reparte la leche a Coruña y Ferrol. La leche se transporta en neveras con hielo seco a menos 50º, para asegurar que llega en condiciones óptimas.

Además de los análisis de seguridad, la leche también es sometida a un análisis de sus características nutricionales, para adaptar cada lote según las necesidades del, teniendo en cuenta las grasas o proteínas de la leche. 

Más de doscientas donaciones para el banco de leche materna del CHUS 

En su tercer año de funcionamiento, el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago ha alcanzado la cifra de 205 donantes y hasta ahora ha podido abastecer a más de 245 bebés prematuros y enfermos de A Coruña y Ferrol, además de los de Santiago. Asimismo, ayuda a las madres de los bebés receptores a lograr dar de mamar a sus hijos con el apoyo de la Unidad de Lactancia Materna en la que trabaja Diana Luque, encargada, junto a una Tcae, de la pasteurización de la leche del banco del CHUS, además de realizar cada día los talleres de lactancia que se ofrecen en la planta de obstetricia. Precisamente ahí, es donde captan a algunas de las posibles donantes, además de darlo a conocer a través de redes sociales o las charlas en los grupos de apoyo locales a la lactancia materna. 

En este sentido el Banco de Leche materno de Santiago, ha sido el primero en lograr la Norma UNE 179003 de gestión de riesgos para la seguridad del paciente de Aenor, que controla y certifica que todo el proceso de tratamiento del banco de leche humano donado se lleva a cabo con los más altos estándares de calidad y seguridad. 

La OMS recomienda la lactancia exclusiva materna en los primeros seis meses de vida. Por eso la existencia de este servicio resulta tan imprescindible, dados los beneficios que la leche materna tiene en los bebés nacidos con bajo peso o prematuros a la hora de reducir patologías, mejorar su tolerancia alimentaria o disminuir el riesgo de sepsis. De ahí la importancia de contar con estos bancos de leche y sus profesionales, y más importante aún, con las madres que de forma desinteresada donan su excedente para mejorar la vida de muchos bebés.

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