SATSE denuncia la “agonía” creciente de la sanidad pública por la desinversión prevista en los próximos años

24 mayo 2022
Enfermera agotada

El Sindicato de Enfermería subraya que el descenso del gasto sanitario público marca un horizonte muy halagüeño y beneficioso para la sanidad privada a la que cada vez se derivan más fondos públicos.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado que el descenso del gasto sanitario público previsto por el Gobierno en los próximos años marca un horizonte “absolutamente desolador” para la sanidad pública, pero muy halagüeño y beneficioso para la sanidad privada a la que cada vez se derivan más fondos públicos mientras aumenta también la contratación de seguros y, con ello, sus beneficios empresariales.

SATSE subraya que la previsión anunciada por el Gobierno, en su Plan de Estabilidad 2022-2025, de que el gasto sanitario público irá disminuyendo en los próximos años hasta llegar al 6,7 por ciento en 2025, es “la peor noticia posible” después de los dos últimos años en los que se ha agravado la situación de nuestra sanidad pública  a consecuencia de la pandemia del Covid-19.

El Sindicato de Enfermería recalca que, en lugar de reforzar y mejorar nuestra sanidad pública, aumentando el gasto público a niveles, al menos, similares a los de los países de nuestro entorno europeo, se incurre gravemente en una política general de infrafinanciación y desinversión en recursos y medios. En este sentido, reclama un aumento anual del uno por ciento del PIB a gasto sanitario público hasta llegar, al menos, al 10 por ciento, como ya tienen otros países.

Asimismo, el Sindicato de Enfermería destaca que “los mismos que criticaron en su momento a otros gobiernos que emprendieron numerosos recortes en la sanidad pública, ahora, en lugar de rectificar, no solo no incrementan la inversión necesaria, sino que profundizarán en la desfinanciación en los próximos años”.

De forma paralela, mientras se agrava el deterioro de la sanidad pública, el gasto sanitario privado se ha ido incrementando progresivamente en los últimos años y ya supone casi el 30% del total, produciéndose, además, una derivación creciente de los fondos públicos a este sector empresarial. Asimismo, el crecimiento de los seguros privados sanitarios se ha disparado desde 2016 en un porcentaje anual cercano al 4 por ciento, apunta SATSE.

"Nuestro Sistema Nacional de Salud discurre por dos caminos desde hace años, uno que lleva cuesta abajo a la sanidad pública hacia un precipicio con consecuencias irreversibles si no se impide, y otro que conduce a la sanidad privada a un destino con más ganancias, recursos y beneficios”, señalan desde la organización sindical.

Al respecto, el Sindicato de Enfermería incide en que los recortes sufridos por la sanidad pública en recursos, prestaciones y servicios desde la anterior crisis económica han sido la principal causa del crecimiento de un sector privado que también se ha visto beneficiado por la política de concertación de servicios desarrollada, en mayor o menor medida, por las administraciones públicas.

Por ello, SATSE insiste en la necesidad de aumentar de forma suficiente la inversión pública sanitaria, como así se comprometieron las diferentes administraciones durante lo peor de la pandemia, en lugar de permitir una lenta e inexorable agonía que traerá graves consecuencias para la salud, bienestar integral y calidad de vida del conjunto de la sociedad.

Al respecto, el Sindicato de Enfermería incide en que la sanidad pública debe contar siempre con todos los recursos y medios necesarios y solo en el caso de que no pueda dar respuesta a determinadas necesidades asistenciales, la sanidad privada puede colaborar con la pública donde ésta no llegue, pero siempre teniendo en cuenta que es un recurso adicional para colaborar “y nunca de sustitución”, concluye.