Laboral

Las consejerías se van “de vacaciones” mientras se agravan los problemas en los centros

Denunciamos mayor sobrecarga de trabajo del personal, al no haberse sustituido la totalidad de las plantillas, largas esperas en los servicios de Urgencias, cierre de camas y unidades o la reubicación de pacientes de forma dispersa por los hospitales, entre otros problemas.

La atención que se presta en hospitales y centros de salud se está viendo perjudicada en este mes de julio por distintos problemas, como la sobrecarga de trabajo del personal, al no haberse sustituido la totalidad de las plantillas, largas esperas en los servicios de Urgencias, cierre de camas y unidades, o la reubicación de pacientes de forma dispersa por los centros.

Desde SATSE denunciamos que los/as responsables de las diferentes consejerías de Sanidad se vuelven este año a ir de vacaciones con un “rotundo suspenso” en su gestión de la asistencia sanitaria durante el periodo estival, ya que no han evitado que se repitan los mismos problemas de años anteriores.

Unos problemas que tienen perjudiciales consecuencias en la salud de las miles de personas que tienen que ser atendidas en centros sanitarios sin plantillas y camas suficientes, quirófanos cerrados y consultas suspendidas y retrasadas.

También afecta a la salud, desempeño profesional y conciliación de enfermeras, fisioterapeutas y otro personal sanitario que se encuentran desbordados y, en muchos casos, agotados física y psicológicamente.

Sin sustituciones

Estas situaciones se producen, fundamentalmente, porque hay muchas plazas que no se han cubierto en hospitales y centros de salud una vez que el personal coge sus reglamentarias vacaciones o causa baja por enfermedad u otras eventualidades. 

Afirmamos que las/os consejeras/os de Sanidad se lamentan porque no encuentran a profesionales de Enfermería para trabajar en verano, pero siguen sin implementar las medidas necesarias para resolver el déficit estructural que sufren en su servicio de salud y, de esta forma, posibilitar que estas situaciones no se repitan en los próximos años.

"Cuando se les pide colaborar económicamente para aumentar las plazas universitarias de enfermeras, no quieren hacerlo; cuando se les pide apoyar una ley estatal que garantice unas ratios seguras y adecuadas, no quieren hacerlo, y cuando se les pide que mejoren las condiciones de trabajo para evitar la migración a otros países y comunidades autónomas y el abandono de la profesión, no quieren hacerlo”

2 en lugar de 7

Esta realidad conlleva que las/os profesionales de Enfermería y de otras categorías tengan que atender a más pacientes y realizar tareas adicionales a las que les competen de manera ordinaria, alargar sus jornadas laborales, trabajar en noches y fines de semana que no les correspondían e, incluso, verse obligadas/os a renunciar a permisos y a días de descanso y de libre disposición.

De esta forma, los servicios de salud aumentan la “deuda horaria” a favor del trabajador que, posteriormente, pretenden saldar dando descansos en fechas que tienen menos interés para el profesional, incluso ya en el año siguiente.

Menos vacaciones

En Pontevedra, por ejemplo, hemos denunciado que hay centros de salud en los que trabajan habitualmente siete enfermeras y ahora solo hay dos profesionales, y, en La Rioja, una enfermera ha tenido que quitarse “sobre la marcha” una semana de vacaciones que ya le habían concedido por indicación de su gerencia, que le argumenta que las necesidades del servicio así lo requieren.

Otro problema que se ha vuelto a repetir este mes de julio es que hay pacientes que no están siendo ubicados en las unidades especializadas en su enfermedad y son “repartidos” de forma dispersa por el hospital.

Debido a que se han cerrado unidades completas o un determinado número de camas, son reubicados en unidades o servicios periféricos donde el personal no siempre cuenta con los medios requeridos ni la experiencia necesaria.