Profesional
Elba Santiago: “No podemos cuidar a los demás si nos olvidamos de cuidarnos”
10.07.26 | Galicia
Elba Santiago, ha presentado su primer libro "Entre turnos" en el que habla sobre gestión emocional para sanitarios
Hace sólo unos días que Elba Santiago ha presentado su primer libro, Entre Turnos en la biblioteca pública Anxel Casal de Santiago. Un trabajo que está, principalmente dirigido a profesionales sanitarios que tienen que gestionar muchas emociones en su día a día.
La enfermería es una profesión muy exigente en cuanto a formación, conocimientos, compromiso, pero también exige de una enorme capacidad para acompañar el sufrimiento de los pacientes. En esa entrega a la profesión, poco se habla de cómo afecta ese desgaste a quienes están a pie de cama cuidando de sus pacientes.
Precisamente, los resultados del Barómetro Sanitario 2025 sitúan a las enfermeras y enfermeros como los profesionales con mayor valoración por parte de pacientes.
Esa valoración, contrasta con el sentir de los profesionales. Un nuevo estudio del Ministerio de Sanidad que ofrece un panorama muy preocupante. Cuatro de cada diez profesionales tienen intención de abandonar su trabajo en la próxima década.
Esta es una de las conclusiones de la investigación llevada a cabo por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), a través de Investén-ISCIII, y que ha sido publicado en la revista especializada 'Journal of Nursing Management'.
Ese desgaste viene motivado, principalmente, por la temporalidad, falta de tiempo y la sobrecarga laboral. Con esa inquietud, por el desgaste físico, pero también emocional de compañeros y compañeras nace Entre turnos. Gestión del estrés en el entorno sanitario. En él propone herramientas prácticas para que los profesionales sanitarios aprendan a gestionar el estrés, recuperar la motivación y, recordar que cuidarse también forma parte del cuidado.
Así, podrá encontrar prácticas que combinan técnicas de mindfulness, psicología positiva, regulación emocional, escritura terapéutica o compasión.
¿Cómo nace la idea de escribir Entre turnos?
Siempre me gustó escribir. Desde pequeña era una apasionada de los libros; de hecho, mi madre me castigaba quitándomelos.
Este libro nace realmente de la profesión. Cuando terminamos la carrera, mis compañeras y yo salimos llenas de ilusión. Queríamos aprende, cuidar y hacerlo lo mejor posible.
Después estuve diez años trabajando en el extranjero y cuando regresé me reencontré con ellas. Seguían siendo excelentes profesionales, sin embargo, algo había cambiado. Habían perdido parte de su alegría. Recuerdo preguntarles ¿Qué os ha pasado? y una de ellas me respondió: “Acabas de llegar, llevas muchos años sin ejercer, espera un poco y verás qué es lo que pasa.”. Efectivamente, lo entendí.
Muchas veces sabemos cuidar muy bien a los demás, pero nadie nos ha enseñado a cuidarnos a nosotros mismos.
¿Qué descubriste en esa vuelta al hospital?Que la profesión desgasta mucho en el día a día. No solamente trabajar a turnos, sino el estar en constante defensa, o ir apagando fuegos constantemente. Tiene una repercusión a nivel emocional, a nivel físico.
En uno de esos turnos duros tuve una conversación con una compañera que me marcó: “Me encanta mi trabajo, pero estoy agotada y no puedo más”. Me lo dijo con tanto sentimiento que me quedó grabado. Entonces que, si podía aportar algo desde mi experiencia, tenía que hacerlo. Busqué libros sobre gestión emocional dirigidos a personal sanitario, pero no encontré ninguno que respondiera a esa necesidad. Y así surgió Entre turnos.
¿Qué encontrará el lector en sus páginas?
No quería escribir un libro para leer una vez y dejarlo en una estantería. Quería un libro práctico. Está organizado en distintos bloques dedicados al autocuidado, la respiración, el descanso, la motivación, las relaciones con los compañeros y la capacidad de soltar aquello que vamos acumulando. Muchas veces sabemos cuidar muy bien a los demás, pero nadie nos ha enseñado a cuidarnos a nosotros mismos. Entonces, el primer bloque es eso, Cuidar para que volvamos un poco a nosotras.
La mayoría de los profesionales sanitarios siguen queriendo su trabajo, pero las circunstancias hacen que esa ilusión se vaya apagando poco a poco.
Uno de los capítulos habla del descanso. ¿Por qué le das tanta importancia?
Muchos llegamos a casa cansados y seguimos repasando el turno mentalmente. Me paso dos horas pensando en lo que tengo que hacer mañana, en los pendientes que tengo, en el trabajo. Y no descansas. Por eso hablo también del descanso mental y de aprender a desconectar.
Un ejercicio que propongo, por ejemplo, es un minuto de silencio. Un minuto de calma que puede sostenerte durante horas. Puedes hacerlo al terminar el turno o antes de dormir.
También dedicas un capítulo a la motivación.
Sí, porque creo que muchas veces confundimos vocación con motivación. La mayoría de los profesionales sanitarios siguen queriendo su trabajo, pero las circunstancias hacen que esa ilusión se vaya apagando poco a poco. A veces escucho frases como: "No tengo ninguna gana de venir a trabajar". Yo siempre digo una cosa: no siempre vengo contenta a trabajar; me pongo contenta.
Hay pequeños rituales que me ayudan antes de empezar el turno. Escucho música, intento conectar conmigo misma... No porque todos los días sean fáciles, sino porque sé que la actitud también se puede entrenar.
¿Crees que muchos profesionales trabajan ya en piloto automático?
Sí. Y creo que eso ocurre porque el desgaste es enorme. Hay profesionales eventuales que viven con una incertidumbre constante por la inestabilidad de los contratos. Y también hay profesionales con plaza fija que sienten frustración porque no pueden cuidar como les gustaría. Tengo compañeras excelentes que incluso se han planteado dejar la profesión porque sienten que no están ofreciendo la atención que desearían.
En el libro también reivindicas el papel de los compañeros.
Me parecía fundamental dedicarles un espacio. He trabajado en unidades donde el ambiente era extraordinario y otras donde era muy complicado. La diferencia es enorme. Cuando existe apoyo entre compañeros todo cambia.
Me centré un poco en esa parte de que somos una comunidad y de potenciar, digamos, el buen trato entre compañeros, que a veces un poco se olvida, pero creo que se nos olvidó también por ese mismo, por esa misma sobrecarga. puse ejercicios para decir, acuérdate, ¿qué le agradeces a esta persona que está trabajando contigo?
Todo esto no significa que yo no vea lo malo, sino que entiendo que la queja no me va a ayudar a salir de ese punto. Lo que quiero es transformar esa queja. ¿En qué puedo aportar o cómo puedo ayudar a generar cambios que sean resolutivos, más que más que un positivismo que no tiene sentido?
Hay ejercicios prácticos como la carta que no se envía. Escribimos una carta a lo que te pesa y decimos todo lo que necesitamos . Después decimos "me libero de lo que no puedo cambiar"
En el capítulo Florecer también hablas de autocuidado. ¿Crees que todavía es una asignatura pendiente?
Completamente. Creo que parte de nuestra profesión tiene mucho que ver con la vocación, pero para mí es motivación. Y eso es la línea de florecer. O sea, ¿qué es lo que me motiva? Muchas personas esperan hasta encontrarse realmente mal para empezar a preguntarse cómo están. Yo intento hacer un ejercicio muy sencillo cada mañana antes de levantarme: preguntarme cómo me siento. Puede parecer una tontería, pero si no soy consciente de cómo estoy, ¿cómo voy a gestionar el resto del día?
Por ejemplo, hace unos días me dí cuenta de que estaba enfadada y me dije, vale, estoy enfadada, pero yo no me levanté así. ¿En qué momento fue? Cuando el cerebro comprende qué es lo que está pasando, se relaja y deja de estar en esa de esa forma automática. Pero si no tenemos una consciencia de cómo estoy, no sabemos en qué momento ha pasado eso, porque no hay una autoconciencia.
En el último capítulo hablas de la importancia de Soltar.
Porque también es fundamental y es esa necesidad que hay de dejar ir todo eso que te está cargando. A veces hablo de esto con compañeras y les digo: ¿cómo lo sueltas tú? Me dicen: yo voy al gimnasio, salgo de fiesta...Pero realmente creo que hay ejercicios que llevan poco tiempo y que también pueden ayudar a mejorar mucho. Son actividades sencillas pero que tienen evidencia científica y está documentado.
Como ejemplo, la carta que no se envía. Tras un turno difícil o cuando algo duele. Escribimos una carta a lo que te pesa y decimos todo lo que necesitamos . Después la guardamos, la rompemos y decimos "me libero de lo que no puedo cambiar".
¿Qué te gustaría que consiguiera Entre turnos?
Lo que me gustaría es que algún compañero o compañera, después de leerlo, se detuviera un momento a preguntarse cómo está. Que entendiera que también merece ser cuidado.
Para terminar, esta entrevista, Elba Santiago quiere resumir el objetivo de Entre turnos, como su aportación a la profesión, y lo ha hecho recordando una fábula que la representa mucho
Cuenta la historia de un bosque que está ardiendo. Todos los animales huyen, excepto un pequeño colibrí que va una y otra vez al río, recoge una gota de agua con el pico y la deja caer sobre el incendio. Los demás animales le preguntan qué está haciendo, porque saben que él solo nunca podrá apagar el fuego. Y el colibrí responde: "Estoy haciendo mi parte."
Eso es exactamente lo que siento con este libro. No sé hasta dónde llegará. No sé a cuántas personas ayudará. Pero sí sé que estoy haciendo mi parte.
Curiosidades
Puedes consultar el perfil de instagram del libro Entre turnos aquí
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